Sunday, December 14, 2014

Alice in wine land



On our last morning in Gujan Mestras, I sent an email to another friend, who we met in St Thomas USVI, 2 year ago. Isabelle had invited us to visit her at the time, but since she travels so much for business, what were the chances of actually meeting with her. So I just basically said something like: Hello, we are thinking about you, we are in France, visiting the area of Bordeaux. We hope you are doing good, where ever you are”. That same morning I got an email from her saying that she was actually at home and home was only 1 ½ hour away from were we were: “Please come, stay at our house”, she said “you would love my mother's food”. Long story short, we left Cathy's, once again guided by our British GPS; at 6:30 pm. From the interstate we entered a highway, then a road that went across little towns and vineyards. There was no doubt, we were in the wine country. We stopped along the road and picked wild flowers as a gift.

We arrived to the Chateau Mercier at 8:30, first we got lost. Our GPS stopped at a road and we took it, just to find ourselves in the middle of vineyards and more vineyards. Then we called Isabelle and with a little guidance we found the house just a short distance away. It was night time and some guest were having dinner on the front yard of Martine's B&B; Isabelle's mom's side business.


We were received with great excitement. Isabelle told us they love for people to come visit them. Then we followed her into their wine store and beyond to the kitchen, where her mom was still cooking. Finally we sat at a wonderful table that they had prepared for our arrival. We had tomato soup with angel hair pasta, home made sausage, four different goat cheeses, bread. All the vegetables were harvested from their garden and they were so rich in flavor that no spicing was needed, except for wine. We tasted three different wines. The 2 reds made me taller and taller until I could over look the vineyard and the stone house and the whole Bordeaux area. Then the white helped me shrink again, get in the car and float to our stone cottage not too far away, in the middle of the vineyard.

Our little stone cottage
Beautifully decorated interior 
Next morning we walked around , tasting the grapes and beautiful figs hanging from the trees. Then we went back to the house where a delicious breakfast was waiting for us. Home made yogurt, fig and grape preserves, bread, cafe au lait, fresh butter, grapes, melons... heaven. 
Map of the region of Bordeaux

Over the breakfast, we got some of the history about the family and the wine making: The Chateau Mercier is a property of 64 acres, located northwest of known Cotes-du-Borg, in the region of St. Rojan. The Chety family has been making wine for 13 generations. Making wine is actually a very hard and stressful business. We really appreciated that our hostess, took some of her precious time to tell us some about it. Cultivating and harvesting the vines is very weather dependent and sometimes they go to bed feeling everything will be lost in the morning. Harvest is no longer done by hand, machines take care of it, and that is the reason why the vines are planted and trimmed in uniform shape. The harvester can do in 1 ½ hour, what manual labor would take 20 hours.




As in the US, dealing with employees is difficult, but to that is added the social system and taxes. To be an entrepreneur in France is another level of problems. People don't want to work more than the regular hours (35 per week), just because that puts them in another level as tax payers. They calculate that, by working more they are just going to pay more taxes, even when they can make a little more money. Isabelle had just made payroll, so she pulled a payment sheet for us. The amount of deductions the government takes from a pay check is amazing and on top of it at the end of the year the government takes more. And whatever they take out, the employer has to match. There are generous benefits such as free health care and 4 to 6 weeks vacation and long lunch breaks.


Processing plant, to the right the bottling machine 

Wine under the floor
Visiting the cellar
In France making wine, as Isabelle puts it, is a tradition and a life style. Is a wonderful way to keep a family together and pass the knowledge from generation to generation.

Family portrait 


I also spent some time with Martina, Isabelle's mom. She showed me her kitchen, her amazing collection of books, her garden, the rabbits and chickens. She gave me some quick cooking lessons which I really loved, and I got in the car totally inspired!

Our selfie

With Martine
For more information on Chateau Mercier and staying at Martine's B&B visit the link.





More beautiful pictures.


The store

The main house west view

Squash and wine

Garden house

The main house east view

Storage building and entrance to the store


AnechyNotes

Alicia en el país del vino

En la última mañana en Gujan Mestras, le envié un correo electrónico a otra amiga, a quien conocimos en St Thomas USVI, hace 2 años. Isabelle nos había extendido su generosa invitación al viñedo de sus padres, pero como ella viaja tanto vendiendo el vino, ¿cuáles eran las posibilidades de reunirnos con ella? Así que, básicamente, sólo dije algo como: "Hola, nos acordamos de ti, pues estamos en Francia, visitando el área de Bourdeaux. Esperamos que estés bien, donde quiera que te encuentres.” Esa misma mañana recibí su respuesta diciendo que ella estaba en casa en St Rojan, a solo una hora y media de distancia de donde estábamos: "Por favor, vengan a quedarse en nuestra casa", dijo "estoy segura que van a disfrutar mucho la comida de mi mamá". Larga historia corta, salimos de casa de Cathy, una vez más guiados por nuestro GPS británico; a las 6:30 pm. Desde la interestatal entramos en una carretera, a continuación, un camino que atravesaba pequeños pueblos y viñedos. No había duda, estábamos en la tierra del vino. Solo paramos en el camino para recoger flores silvestres para Isabelle.

Llegamos a Chateau Mercier a las 8:30pm, no sin antes perdernos. Nuestro GPS se detuvo en un camino y nosotros lo tomamos sólo para encontrarnos en medio de viña y más viñas. Luego llamamos Isabelle y con un poco de orientación encontramos la casa a una corta distancia de nosotros. Era de noche y algunos huéspedes cenaban en el patio delantero de la casa de visita de Martine.

Fuimos recibidos con gran entusiasmo. Isabelle nos dijo que les gusta que la gente vaya a visitarlos. Luego la seguimos a la tienda de vinos y más allá, a la cocina, donde su mamá todavía estaba cocinando. Finalmente nos sentamos en una mesa maravillosa que habían preparado para nuestra llegada. Cenamos sopa de tomate con pasta de cabello de ángel, salchichón hecho en casa, cuatro quesos de cabra diferentes, pan. Todas las verduras son de su jardín y eran tan ricas en sabor que no era necesario condimentarlas, excepto con vino. Probamos tres vinos diferentes. Los dos rojos me hicieron más alta y más alta hasta que pude mirar por encima de los viñedos, la casa de piedra y toda la zona de Bourdeaux. Entonces el blanco me ayudó encogerme, entrar en el coche y flotar hacia la cabaña de piedra que tan hermosamente prepararon para nuestra estancia, no muy lejos, en medio de la viña.

A la mañana siguiente exploramos el lugar donde pasamos la noche, saboreando las uvas y los higos hermosos que colgaban de los árboles. Luego volvimos a la casa donde un delicioso desayuno nos estaba esperando. Yogur casero, conservas de higos y uvas, pan, café con leche, mantequilla fresca, uvas, melones ... el cielo mismo.

Durante el desayuno, aprendimos un poco de la historia sobre la familia y la elaboración del vino: El Chateau Mercier es una propiedad de 26 hectáreas, ubicada en San Rojan, al noroeste de la conocida  región Cotes-du-Borg. La familia Chety ha estado haciendo vino durante 13 generaciones. Hacer vino es un negocio muy difícil y estresante. Realmente apreciamos que nuestra anfitriona, tomó un poco de su valioso tiempo para contarnos algo al respecto. El cultivo y la cosecha de los viñedos es muy dependiente del tiempo y a veces se van a la dormir con el temor de que todo lo que se haya perdido en la mañana. La cosecha ya no se hace a mano, las máquinas se encargan de ello, y esa es la razón por la que las vides se plantan y se recortan en forma uniforme. La cosechadora puede hacer en 1 hora y media, lo que la mano de obra tardaría 20 horas.

Al igual que en los EE.UU., trabajar con los empleados es difícil, a eso se le añade el sistema social y los impuestos. Ser un empresario en Francia tiene otro nivel de problemas. La gente no quiere trabajar más de las horas regulares (35 a la semana), simplemente porque eso los pone en otro nivel como contribuyentes. Calculan que, trabajando más sólo van a pagar más impuestos, incluso cuando pueden hacer un poco más de dinero. Isabelle acababa de hacer la nómina, así que ella sacó una hoja de pago para mostrarnos. El importe de las deducciones que el gobierno toma de un cheque de pago es increíble y a pesar de eso, al final del año el gobierno deduce más. Y todo lo que sacan, el empleador tiene que coincidir en aporte. Claro que también tienen beneficios generosos como la atención de salud gratuita, de 4 a 6 semanas de vacaciones y largos descansos en la hora de almuerzo.

Hacer vino en Francia, como Isabelle dice, es una tradición y un estilo de vida. Es una manera maravillosa de mantener unida a la familia y pasar el conocimiento de generación en generación.

También pasé algún tiempo con Martine. Ella me mostró su cocina, su increíble colección de libros, su jardín, los conejos y gallinas. Me dio algunas lecciones rápidas de cocina, lo que realmente me encantó. ¡Entré en el coche totalmente inspirada!


AnechyNotes